jueves, 30 de septiembre de 2010

El final de la guerra y la paz de Versalles parte 2º


La derrota alemana

El 26 de marzo, en la conferencia de Goullens, los aliados establecieron un mando único, que confiaron a Ferninand Foch. Los alemanes avanzaron hacia el Marne, escenario donde ambos bandos ya se habían medido. La nueva batalla del Marne se prolongó del 15 de julio al 2 de agosto, y fue saldo a favor de las tropas aliadas.
El 8 de agosto se desencadenó la ofensiva aliada, y el frente alemán empezó a resquebrajarse. A principios de octubre, los aliados recuperaron San Quintín, Cambrai y Laon. El último enclave del 2 Reich en territorio francés había cedido. El 15 de septiembre, el ejército aliado apostado en salónica desbarató definitivamente la resistencia búlgara, ocupó Servia y penetró en el imperio austro-húngaro. Una semana después, el general Ludendorff pidió al gobierno que solicitara un armisticio sobre la base de los 14 puntos formulados por Thomas W. Wilson, presidente de los EEUU. Tras el desmoramiento del frente austriaco en el río Piave, a manos de las tropas italianas en la batalla de Vitorio Veneto (noviembre de 1918), la conmoción de la derrota provocó el alzamiento revolucionarios en los territorios de Austria-Hungría. Se sucedieron la proclamación de la independencia de los checoslovacos y del territorio que más tarde sería Yugoslavia, aparte de la capitulación de Turquía. El 26 de octubre, Alemania declaró que aceptara el plan Wilson. La moral del pueblo alemán se derrumbó. El 4 de noviembre, la marina se amotinó en las bases del mar del Norte y, el día 9, una huelga general paralizó a Berlín. El príncipe Max anunció la renuncia del emperador Guillermo 2, pero el socialdemócrata Philipp Scheidemann, secretario de Estado, se apresuró a proclamar la república. El 11 de noviembre de 1918, en el bosque de Compiégne, los delegados alemanes firmaron la rendición del 2 Reich.
En enero de 1919, en París, comenzó la conferencia de paz. Se formaron mas de 50 comisiones. Al poco tiempo, se constituyó una instancia superior, el consejo de los Cuatro, que integraban Wilson ( presidente de los EEUU) Clemenceau ( primer ministro de Francia) George ( primer ministro de Gran Bretaña) y Orlando ( presidente del parlamento de Italia).
Dentro del marco Versalles, se firmaron distintos tratados con cada una de las naciones derrotadas: el de Versalles, con Alemania (28 de junio de 1919); el de Saint-Germaine-en-Laye, con Austria (10 de septiembre); el de Neuilly-sur-Seine, con Bulgaria (27 de noviembre); el del Trianon, con Hungría (4 de junio de 1920) y por último el de Sévres, con Turquía (10 de agosto de 1920).
Francia recuperó Alsacia, Lorena y la cuenca carbonífera del Sarre; Dinamarca, el Schleswig septentrional, y Polonia, Posnania y la Alta Silesia. Además, Alemania perdió sus colonias y protectorados en beneficio de Francia, Gran Bretaña, Japón y Bélgica. En el tratado se incluyó la prohibición de la unificación de Austria y Alemania. Sus fuerzas armadas fueron desmanteladas: el ejército se redujo a 100.000 hombres, la marina a 16.000 y desapareció la fuerza aérea. Un posterior congreso, celebrado en París en 1921, impuso a Alemania indemnizaciones económicas: 132.000 marcos de oro para pagar en 30 años.
Por su parte, Italia pasó a controlar Trieste, Istria, el Tirol sur y el Trentino-Alto Adigio. Pero hubo de renunciar a Dalmacia, Fiume, Albania y aceptar el tratado de Rapallo con el reino de los servios, croatas y eslovenos (Yugoslavia), nacido oficialmente en 1918.
Imagen: soldados de EEUU durante la batalla de St.Mihiel, en Francia.

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